Tecnologías pueden anticiparse a las grandes filtraciones de agua

Serios problemas como la rotura de la matriz en Providencia dan cuenta de la creciente presión que hay sobre los servicios sanitarios en Chile y en el mundo para mejorar la gestión del agua y evitar pérdidas innecesarias o filtraciones de los sistemas de distribución que alteren significativamente el servicio ofrecido a los consumidores y a la ciudad.

Es así como en el mundo entra cada vez con más fuerza el concepto de “Agua Inteligente” — uno de cuyos desarrolladores ha sido la empresa india Tata Consultancy Services— y que permite manejar de forma integral el agua para conseguir beneficios tanto para la urbe, los usuarios y las empresas de servicios básicos. El beneficio va desde el ahorro de agua de uso diario hasta grandes crisis en las rede de distribución.

Según datos de Superintendencia de Servicios Sanitarios, en Chile se perdieron al año el 33,65% de toda del agua producida (Datos 2014) y que responden a problemas de filtraciones que no son detectados por el sistema.

¿Cómo operan estas soluciones tecnológicas?

Ellas emplean el llamado Internet de las cosas, que permite recolectar información desde sensores ubicados a lo largo de la red de agua; los datos de esos sensores y de otros dispositivos de la red de suministro son procesados por sistemas de inteligencia artificial y de manejo de grandes cantidades de datos (Big Data) que ofrece finalmente un plan de monitoreo y solución para las pérdidas y filtraciones del agua.

La empresa india de Tecnología como Tata Consultancy Services (TCS), y otras compañías del sector, cuentan con soluciones que incluyen en términos prácticos la tele detección satelital de los problemas, sistemas de detección terrestres in situ, información geográfica y redes de sensores en toda la cadena de distribución de agua.

Así también, existen herramientas que se pueden instalar en la red de agua que permiten integrar estas soluciones, como las tuberías inteligentes que entregan evaluaciones de riesgo en tiempo real, evitando fugas de agua incluso antes de que estas ocurran.

Según el CEO de TCS para Latinoamérica, Henry Manzano, “actualmente las empresas sanitarias tienen una capacidad limitada para supervisar las condiciones y el rendimiento de las instalaciones subterráneas. Los datos normalmente están disponibles sólo después de los hechos, lo que no entrega valor al negocio. La incorporación de tecnología como la Inteligencia Artificial y el Big Data en todo el sistema permite que las empresas recolecten datos durante todo el proceso, los que pueden ser analizados y procesados en tiempo real. Esto permite el monitoreo remoto de los activos físicos y los flujos de agua en todo el sistema, con lo que se puede identificar oportunidades para la optimización del consumo, fugas o posibles fallas en el sistema”.